Programación Neuro-Lingüística

Programese para Vencer
Articulo publicado en la revista Click In (Portugal) – Enero de 2007

¿Alguna vez pensó que sería posible “programar” el cerebro para alcanzar objetivos y comportamientos deseados? La Programación Neuro-Lingüística tiene la respuesta y garantiza que ayuda a mejorar la vida de cualquier persona. En Portugal es aún desconocida, pero en el país vecino es ya un éxito.

Creada en Estados Unidos, en la década de los 70, por Richard Bandler y John Grinder, la Progra­mación Neuro-Lingüística (PNL) consiste en un modelo que permite entender la experiencia humana. Los dos investigadores comenzaron a estudiar a tres grandes terapeutas: Fritz Perls, Virginia Satir y Milton Erickson. Pero, lo que Bandler y Grinder que­rían no era crear una nueva escuela de terapia, sino iden­tificar los patrones empleados por los mejores terapeutas y divulgarlos. De esta forma, construyeron un modelo que puede ser aplicado y enseñado para obtener una comunicación más eficiente y, consecuentemente, una mejor calidad de vida.

En verdad, la PNL no es más que una forma de cono­cer mejor la estructura de nuestras experiencias internas para, así, utilizar el cerebro de manera más productiva y en direc­ción a aquello que deseamos. La PNL ofrece una forma diferente de pensar acerca de nosotros propios y del mundo, per­mitiendo llegar a una nueva actuación ante la vida. Partien­do de la presuposición de que si un comportamiento es posible para una persona será posible para cualquier otra, la PNL ha venido estudiando y codificando varias estrategias de personas que se destacan en determinadas áreas. Estrategias de autoesti­ma, de comunicación, de creatividad o de flexibilidad han sido aplicadas con éxito en personas que las desean poseer.

Según André Ribeiro, coach (formador) de ejecutivos y consultor, “la PNL desarrolló herramientas y técnicas estratégicas poderosas para la comunicación y desarrollo en varias áreas, incluyendo consultoría, coaching, psicoterapia, deporte, enseñanza, salud, creatividad, derecho, gestión, ventas, liderazgo y pedagogía”.

Como se puede leer en la web del Instituto de Neuro-Lingüística Aplicada de Río de Janeiro, “la PNL es el primer modelo capaz de observar la relación entre cómo nosotros neurológicamente procesamos informaciones y el efecto en nuestro comportamiento y sentimiento”. Así, el desafío de la PNL es “capacitar a las personas de instrumentos para asumir el control de su propia evolución cogni­tiva y tomar conciencia de que sus imágenes, voces y sensaciones internas pertenecen a ellas y que pueden ser manipuladas de la misma forma que se usan los dedos para abrir una puerta”. O sea, la PNL busca ayudar a las personas a comprender que “lo que piensan que es la reali­dad es sólo su modelo de realidad”; siendo posible optar por el modelo que prefieran.

Allan Santos Jr., espe­cialista en PNL, dice que “como seres humanos, no co­nocemos la realidad, sólo conocemos nuestra percepción de realidad. Cada uno de nosotros vive su pro­pia realidad, construida por las propias impresiones y experiencias de vida. Actuamos en el mundo de acuerdo con lo que de él percibimos, tenemos nuestro modelo de mundo, nuestro mapa”. Y Allan añade: “son nuestros mapas «neuro-lingüísticos» de la realidad los que determi­nan cómo nosotros nos comportamos y cómo damos significado a esos comportamientos. Generalmente no son los elementos de la realidad exterior los que nos limitan o nos fortalecen y sí nuestra percepción, nuestro pro­pio modelo de mundo. Si desea alcanzar objetivos, deberá variar sus acciones. Mientras que esté utilizando el mismo procedimiento va a producir siempre el mismo resultado”.

De esta forma, “si camina por el mundo a la búsqueda de problemas, encontrará problemas; si ca­mina por el mundo en búsqueda de la excelencia, encon­trará excelencia”. Según Allan, todo lo que pensamos, sentimos y hacemos proviene de aprendizajes que tuvimos durante nuestra infancia y es en esos primeros años de vida cuando se “organiza nuestra estructura funcional profunda, resultando que esta proviene de cómo fuimos programados (educados) por nuestros padres, familiares y profesores”. Este proceso es natural: programamos nuestro cerebro todos los días, cuando comenzamos a imaginar situaciones futuras, como “tal cosa no va a ser correcta, no lo voy a conseguir”, entre muchos otros diálo­gos interiores que tenemos y que organizan nuestra neu­rología para el fracaso o para el éxito. En la práctica de esta disciplina, utilizamos ese conocimiento sobre el fun­cionamiento de la neurología humana, para ayudar las personas a conseguir alcanzar sus objetivos. “Aunque la PNL no sea una terapia – siguiendo los términos convencionales de la psicología – es muy terapéutica en los procesos de reaprendizaje”, añade Allan.

André Ribeiro recuerda que si nuestro cerebro ya está programado, entonces el objetivo “es tomar conciencia de cómo lo hacemos para expandir alternativas”. En este caso, la “PNL es usada para modelar la excelencia humana. Por ejemplo, estudiar la estructura de lo que hacen los mejores de­portistas, vendedores, etc., para después reaplicar esas estructuras y obtener resultados favorables”.

La PNL es un conjunto de herramientas que, colocadas en práctica, alteran y mejoran las capacidades y recursos de las personas, siendo indicada para todos aquellos que quieren alcanzar la realización personal y profesional. Según Allan Santos Jr. se destina “a cualquier persona que esté inte­resada en conocerse mejor, ampliar su potencial y aumentar su capacidad de disfrutar de la vida”. Clientes particulares y empresas buscan cada vez más seguir las estrategias y las enseñanzas de la PNL para salir del estado actual y llegar a un estado deseado. Aconsejada para todas las personas y empresas que pretenden alcanzar su máximo potencial y obtener grandes éxitos, la PNL es igualmente utilizada como psicoterapia individual para problemas tan diversos como fobias o esquizofrenia.

Ser más eficiente y eficaz, más creativo, mejor comunicador y disfrutar más de la vida, según André Ribeiro, son algunos de los beneficios de la PNL. Las personas “toman conscien­cia de los procesos por los cuáles aprenden, piensan y ac­túan. Saben cómo utilizar recursos propios para lidiar con la vida, realizando objetivos personales y profesionales”, añade.

En relación al número de sesiones necesarias para cada persona no hay un tiempo exacto, una vez que eso depende mucho del objetivo de cada uno. Pero, André Ribeiro refiere que “típicamente, la PNL es mucho más rápida que la terapia o el coaching tradicional. Por ejemplo, es posible curar una fobia, pánico o miedo en apenas una sesión”. En cuanto a precios, existe una gran variedad: una formación base de 8 a 11 días puede costar entre 1500 a 1800 euros y existen profesionales que piden de 50 a 600 euros por hora.

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